Alimentación, actividad física y tratamientos no invasivos: 3 ejes para una puesta a punto integral de cara a la primavera

Los días más temperados es esperable que empiecen a ser una incesante. Poco a poco, las horas de sol son más y, así como el ritmo de la naturaleza mujeres y hombres dejan de hibernar, se sienten más enérgicos y con ganas de verse bien.

En este punto, van a estar los que fueron incesantes a lo largo de todo el año, y prosiguieron un modo de vida saludable y aquellos que cuando el calendario marca septiembre se acuerdan de que hay algo llamado «vida sana», y de manera compulsiva concurren a un lugar llamado «gimnasio».

Estos últimos van a deber saber que «los milagros no existen» y que más esencial que llegar al verano es verse y sentirse bien. Y para eso, los cambios de modo de vida han de ser durables.

«Para salir del invierno y comenzar a contrarrestar lo que comimos de más o bien lo poco que nos movimos, indudablemente, lo primero es empezar a efectuar ejercicio y comprobar nuestra nutrición». Para la diplomada en Alimentación Ana Chezzi (MN dos mil doscientos cuarenta y cinco), «conseguir el peso conveniente, que deje sentirse con energía no implica pasar hambre; al contrario, una dieta balanceada, que contenga los nutrientes convenientes, más la combinación de actividad física, es la fórmula que no falla».

Para la especialista, respecto a el alimento, «lo primordial va a ser comenzar a reducir cantidades, no a eliminar comestibles sino más bien bajar las cantidades y intentar que las comidas sean lo más natural posible, que en lugar de adquirirla en el súper y venga congelada en una caja y llena de aditivos y conservantes químicos sea comida natural». «Adquirir panes integrales lo más caseros o bien naturales posibles, con harina integral o bien harinas de diferentes cereales, quesos descremados, youghourts descremados, leche descremada y la clave: ir a la verdulería y ocupar la heladera frutas y verduras frescas de estación, de diferentes colores, para hacer grandes ensaladas -aconsejó Chezzi-. A esto le vamos a sumar huevos, carne de vaca, pollo y pescado para sumar a las verduras y cereales».

Que no falten cereales y legumbres
«Otro comestible que aquí no empleamos mucho y está bueno añadir son las legumbres, singularmente para los vegetarianos y veganos, que el día de hoy son muchos, la combinación de un cereal con una legumbre aporta una proteína completa de origen vegetal», resaltó la especialista, quien aconsejó: «Es esencial comerlas juntas en exactamente la misma comida, por servirnos de un ejemplo, una ensalada de quínoa con porotos aduki y vegetales grillados es muy, muy rico y un comestible completo».

Los días más templados invitan a abandonar la inercia del invierno y ponerse en movimiento (Shutterstock)

El agua, un aliado incondicional
«El agua no ayuda a perder peso, mas en muchas ocasiones confundimos apetito con sed y comemos cuando deberíamos haber tomado agua -desmitificó la especialista-. El líquido ocupa sitio en el estómago, dándonos sensación de saciedad. Además de esto, ayuda a liberar toxinas».

Y tras aconsejar que lo idóneo es consumir un mínimo de 2 litros de líquidos diarios, Chezzi señaló: «Aparte de ingerir rebosante agua, debemos eludir o bien reducir el consumo de bebidas alcohólicas, gaseosas y jugos a menos que sean exprimidos naturales. La opción mejor son los licuefactados de frutas en tanto que tienen más fibras y se les pueden poner proteínas como leche o bien youghourt».

Para no olvidar

«Los kilogramos de más se suprimen ingiriendo menos calorías de las que utilizamos». Tras brindar el mandamiento número uno de la buena nutrición, la especialista instó a llevar «una dieta equilibrada», en la que no deben faltar las proteínas (lácteos, carnes y huevos), los hidratos de carbono, encargados de proveer energía (presentes en vegetales, cereales y el azúcar), y las grasas, energizantes y que son parte de ciertas hormonas y enzimas (en aceite, manteca, crema y frutos secos).

Comiendo más proteínas y menos sal y también hidratos de carbono, la retención de líquidos y los edemas reducen sensiblemente. Una clave va a ser habituarse, ya antes de adquirir algo en el súper, a leer las etiquetas.

Imprescindible, el ejercicio físico

Para los que, con la llegada de los días más cálidos, se sienten más enérgicos y desean ponerse en movimiento, mas no saben por dónde iniciar, la maestra de educación física Laura Michi sugirió «comenzar a movilizar el cuerpo con estiramientos simples, globales, simples, activos». «Aparte de lubrificar las articulaciones, comenzamos a ‘despertar’ a los músculos, cortamos esa sensación de rigidez, de dureza propia de la inmovilidad del invierno», aseguró la «adiestradora experta en salud.

Y dio ciertos ejemplos de ejercicios para comenzar: inclinación y rotación del leño, movimientos circulares de cadera y hombros, sentados llevar el torso sobre las piernas, recobrar la postura, abrir los brazos y el pecho, recostados llevar una rodilla por vez al pecho y estirarse tal y como si se estuviese despertando de dormir, produciendo un estiramiento general.

«Una herramienta al alcance de todos es pasear o bien caminar en bici y complementarlo con peelings con mascara LED. Las 2 opciones son simples, activas y divertidas; mejoran el sistema cardiovascular, respiratorio y muscular» -apuntó Michi-. Nos saca del encierro de la oficina o bien la casa, nos saca de la rutina reduciendo el agobio, mejorando el ánimo y nos ayuda a sentirnos mucho mejor».

Además de esto, conforme la adiestradora, «son actividades que pueden hacerse solos o bien en pareja, con amigos, en familia, convirtiéndose en un camino activo gozando del aire libre al lado de personas queridas».

«Otra idea es danzar, poner la música que más nos guste y movernos como se sienta. Comenzando con 3 o bien 4 canciones ya tenemos quince o bien veinte minutos de movimiento, un corazón activo y buen humor para proseguir el día». Para sumar ejercicios de fuerza, la maestra de educación física sugirió «pararse y sentarse a lo largo de treinta segundos, subir y bajar escaleras, levantar objetos pesados, etcétera Hay múltiples posibilidades para comenzar el adiestramiento de fuerza en casa o bien al aire libre, si bien la sugerencia es contar con un/a profesor/a que guíe y eludir malos movimientos, dolores o bien lesiones». «Es esencial cuidar esas ganas de activarse y fortalecerlo sin que una enfermedad nos corte el envión», insistió..

Como es lógico, siempre y en toda circunstancia va a poder incorporarse más movimiento a lo largo del día, pequeños instantes activos que en sumatoria al final del día favorecerán mucho. Como ejemplo, Michi mentó «utilizar más escaleras y menos elevador, bajarse del colectivo o bien dejar el auto a 5 cuadras del sitio de destino, jugar con los hijos, al sacar al can aprovechar y pasear 5 cuadras más a gran ritmo, etcétera».

«Lo más esencial de todo es recortar con esa fuerza que te lleva cara el sillón, cuanto más te muevas menos cansancio sentirás. Al comienzo cuesta un poco desamparar esa inercia de quietud, mas entonces es más simple, te sentís más enérgico y mucho mejor física, anímica y mentalmente», concluyó.

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